Dejé vencer mi alma, y por fin viviré en paz... En este Dulce Rincón, con esta Pena Vencida. Adiós La Dulce Pena. Adiós El Rincón de Los Vencidos. Todo tiene un principio, un fin y un motivo por el que existir: Este Rincón ya encontró el suyo, ahora es hora de delegar en La Piel de Una Promesa.
La Piel de Una Promesa

Alsina Graells (I)

28 septiembre 2007

He dudado un poco en si hacer esta entrada en De La Luz Soy El Desterrado, y hacerla como Odisea, o hacerla aquí, como "queja-crítica". Al final me he decido por este. Pero la escribiré como lo suelo hacer en el otro.
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Había quedado en Málaga, así que para no llegar excesivamente tarde decidí coger el bus de las 20:00 que era directo. Llegué a la parada a menos diez, y allí a esperar. Pasó un urbano, llegaron las ocho y el bus de alsina graells sin pasar, llegaron las y media más de lo mismo. Allí esperando, desesperado fui al bar a preguntar si sabían algo. No sabían nada, al salir vi unas cuantas personas preguntandole al conductor de un urbano, me uní a ellos. Y luego empezamos un poco a hablar entre nosotros, pero al instante cada uno a su rollo.
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Un hombre de aquellos con los que hablamos antes, desesperado fue al bar a tomarse una caña, y le preguntó a la camarera, y le dijo que había que coger el bus en la estación, así que avise a la otra chica, que se llamaba Paloma, que estaba sentada junto a su amiga en la parada. Se lo dije y nos subimos los tres al urbano. Mientras que el otro hombre se quejaba muchísimo. Por fin llegamos a la estación.
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Al llegar allí, algo más tarde de las 21:10, nos dijo el de la oficina que acababa de salir y que según le habían dicho avisaron en el Florida Blanca de que allí no pasaban los buses, pero allí no había nada. Así que entre quejas, las preguntas de porqué no cogieron el teléfono a las 20:30; y el tono de voz algo elevado por parte del hombre que venía con nosotros en el bus el oficinista acabó un poco cansado de nosotros. Paloma decidió poner una hoja de reclamación, yo le ayudé en un par de detalles pues ella no es de aquí. Mientras que la hacía llegó un ex-abogado de Almayate, y le dijo que estaba muy bien lo que hacía y que si lo necesitaba él la asesoraba.
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Después de que pasara todo eso, y comentar que nos queríamos ir a las 8, entre el hombre (que no sé el nombre) y el abogado (que nos lo dijo, pero no lo recuerdo) empezaron a hablar sobre Julián Muñoz y de las cárceles. Al saber el hombre mucho sobre este tema, el abogado le decía si no había estado nunca en una, y que eso no era malo. Pero el hombre, siempre respondía que no, incluso llegó a jugarse 150€ para comprobar si era "rojo o verde". Y al enseñarle al abogado el DNI, este dijo que si había estado. Bueno pues entre esas peleas se hizo más amena la espera, mientras que yo lo comentaba con Paloma entre sonrisas. Llegó el autobus, y nos subimos, mientras que Paloma buscaba su billete, que no encontró en el primer momento.



Continúa en Alsina Graells (II)