Dejé vencer mi alma, y por fin viviré en paz... En este Dulce Rincón, con esta Pena Vencida. Adiós La Dulce Pena. Adiós El Rincón de Los Vencidos. Todo tiene un principio, un fin y un motivo por el que existir: Este Rincón ya encontró el suyo, ahora es hora de delegar en La Piel de Una Promesa.
La Piel de Una Promesa
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Esa Noche

02 marzo 2009

8 Vencidos

Esta entrada se sale un poco de los cánones que he seguido siempre con LDP, alguna vez he hablado de sexo. He escrito entradas lujuriosas pero con un lenguaje menos soez; pero, por una vez me apeteció cambiar un poco, no sé qué os parecerá, quizás no os guste, y lo entenderé. Además, decir que la etiqueta no tiene nada que ver ocn la entrada, pero es la que más se adecua a ella. Por último, cómo podéis imaginar, es pura ficción.
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Esa noche todo cambió, tras mucho tiempo volvimos a cruzar miradas, esa mirada cargada de odio y desprecio por tu parte, y desconcierto por la mía. Mi mirada huidiza intentó esquivar el brillo de tus ojos, la majestuosidad de tus pechos, el dibujo de tu cintura en ese ceñido vestido, y la forma de tu culo, el que tantas veces había soñado tener en mis manos. Todo ello me hizo esquivar tu mirada, pero no quitarme el deseo de tu cuerpo. Ese cuerpo de puta alocada que deseaba ver humedecido en vaivén sobre el mío.

Si siempre tuve un problema, si es que se podía considerar problema, era que la pasión y la lujuria me podían, y siempre que veía tu cuerpo, con esas tetas tan apretadas, que podrían reventarte en cualquier instante, con esos vestidos que tanto se ceñían a tu culo, y a tu sexo por delante… Eras mi perdición, no podía dejar de pensar follarte de forma intensa, eras la puta que jamás pude probar.

Habían pasado ya los minutos y no podía sacar tu cuerpo de mi cabeza. Imaginaba la dureza de tus pezones, la textura de tus pechos recorriendo mi cara, empezaba a empalmarme, empezaba a sentir como mi polla se llenaba de sangre por dentro, el deseo de tu cuerpo me corrompía turbaba mi mente: no me dejaba pensar con claridad... Y desde mi sitio privilegiado entre aquella multitud de personas, busque tu cuerpo con mi mirada, tu pelo negro sobre tus tetas, ese vestido rojo, y la silueta de tu tanga. Al fin, te veo en la otra punta de la sala, dónde más gente ahí, por un instante dudo, pero mi polla desea sentir cómo es estar en tu vagina, como sería empaparme cuando te corrieras, cómo es sentir tus duros pechos balancearla y correrme en tu boca.

Me voy acercando a ti, me froto con todas chicas que encuentro a mi paso… tal vez no se den cuenta de que mi polla les aprieta, o quizás sean tan putas que disfrutan con mi polla frotarse, me da igual, tan sólo quiero sentir tu coño sobre mi polla. Agarrarte las tetas tan fuerte como pueda, escucharte gemir, y gritar de placer. Al fin llega mi polla hasta tu culo, e instantes después llego yo. No te has dado cuenta de que estaba tan cerca de ti, mejor, pienso para mis adentros, y en un instinto arrebatador y lujurioso, me acerco mucho más y deslizo mi mano por el escote de tu vestido rojo. Nos están viendo todos pero me da igual. A ti no te da igual, entonces, te giras y me abofeteas la cara, pero en tus ojos leo que te siga. Te vas de la sala, y yo a pesar de todo el dolor que tengo en esos momentos, no se baja mi erección, y también salgo a la calle. Ahora sí, en la oscuridad, lejos de la mirada de todos agarras mi polla, y me pides perdón.

Allí agarrada a mi polla bajo la luz de la luna el deseo se enciende, toda la sangre de mi cuerpo circula por ella, y tú la sientes y sonríes. Yo te quito la mano, si la tienes agarrada no te podría desnudar ni follarte como quiero, y tú vuelves a sonreír, pero no me dejas desnudarte, en lugar de eso, te recoges el pelo hacia un lado y te agachas, me bajas los pantalones y empiezas a hacerme la mejor mamada que he sentido en años. Siento como el semen está a punto de salir, siento como tu boca humedece con deseo toda mi polla… te siento a ti arder de lujuria, y yo desde arriba, veo todo tu cuerpo con una extraña silueta que cada vez me gusta más…

-Ohhhhhhhhhhh, DIOOSSSSSSSSSSSSSS…. Fuuuuuuuuuuuu.

Grito al aire, acabo de correrme en tu boca, en tu cuerpo y es la mejor sensación que puedo tener después de correrme en tu vagina. Cuando he acabado de correrme te levanto del suelo, mi polla palpita al son de mi corazón, tu sexo está tan húmedo que casi podría manchar el vestido.

Al fin te desnudo, y disfruto perdiendo mis manos sobre tus pechos, lamo como un desesperado tus pezones, tu gimes, te siento arder… te quito el tanga con las manos sin separar mi lengua de tus pezones… Quiero sentirte todo lo cerca que pueda… Mi polla sigue palpitando, y en ese momento, te cojo por debajo del culo, te levanto, te abro las piernas y te inclino hacia mí. Te follo, y me ha hecho daño la fuerza con la que te he follado pero, es la mejor sensación del mundo. Seguimos follando allí de pie, parece que perdemos el equilibrio, da igual, lo importante es que no paremos… Siento el calor de tu vagina recorriendo mi polla desnuda, siento que te corres encima de mis cojones… Siento que tu orgasmo es mi panacea, y necesito más, mucho más.

Te pongo en el suelo a cuatro patas, estás ardiendo en esta fría noche. Siento tu calor, y el mío unidos al unísono… Vuelvo a follarte con toda mi fuerza, gritas, gimes, grito, gimo, lloramos de dolor, lloramos de placer… Agarro tus pechos. Ouhhhh, Ouhhh… Ouhh…. no podemos ni siquiera hablar… Me gritas que te vas a volver a correr, y yo te follo con más rapidez, no quiero que te corras sin mí, quiero que explotemos al mismo tiempo…

OHHH… DIOOOOOOOOOSSSSSSSS. Sí, al fin lo hemos hecho, te he follado, te has corrido encima de mí, me he corrido dentro de ti… Esta noche ha sido magnífica… Supongo que ya no volveré a ver ese odio y esa indiferencia en tus ojos… Supongo, que ahora nada será igual… Supongo que jamás lo volveremos a hacer… No existió nada, ni siquiera en sueños…

Separación...

31 octubre 2007

7 Vencidos

Depués de despedirme, corrí todo lo lejos que pude, quise correr tan lejos como para que tu recuerdo, y el recuerdo de la chica de mis sueños no me alcanzara... Pero no podía, cada pasa que daba, cada inspiración, cada TODO, me recordaba a vosotras... destrozado me arrodillé en el suelo, la gente me miraba... empecé a llorar como un niño recién nacido.

Había entendido algo, el amor no estaba hecho para mí, mi existencia se basaba en el dolor... Dejé escapar aquellos cinco años, dejé escapar aquellos días, dejé escapar aquel instante. Lo deje escapar todo, y no me quedaba nada... ¿O sí? Sí había algo que me quedaba, aquel sabor, aquel sabor a hiel, que me produjeron tus besos. Aquel recuerdo de las lágrimas de mi antigua novia caer por su cara... Y esa voz, que me consumía por dentro.

Aquello no tenía solución... volví a empezar a correr esta vez para no parar, para no parar nunca, nunca, nunca...


PD: Viene de:

Estábamos Unidos

27 agosto 2007

3 Vencidos

Cuando me diste ese amargo beso, cuando mi deseo se tornó en una realidad hiriente, te dije que lo había dejado con mi novia, por nuestro beso. Tú te alegraste, intentando evitar que se notara me preguntabas como estaba yo, pero pude ver en tus ojos la alegría. En ese momento supe, que quizás, nunca sería feliz al lado de una persona como tú, y esta vez fui yo quién marché.
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Tras unos días, más triste que lo habitual, decidí salir de mi casa, en esos días había tenido tiempo para pensar en todo lo que me había acontecido en los últimos meses, tanta pasión, tanto desamor, tanta desilusión, todo esto por culpa de un sueño, de una ilusión, todo por tirar cinco años de relación. Desde aquella ruptura, por los supuestos cambios, en realidad, fundados, nada había sido igual.
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Los sueños cada vez eran más raros, y la realidad superaba mil veces a la ficción. Me estaba corrompiendo por dentro, el amor tan buscado en estos últimos meses estaba siendo mi perdición. No tenía nada que hacer, no quería hacer nada, sólo desaparecer, dejar que el viento se adueñase de mi, y me guiara hasta otro lugar, otro lugar lejos de ti, lejos de ella, pero sobre todo, otro lugar lejos de mí…
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Poco a poco, en mi mente se fue tornando la idea, si quería estar lejos de mí, debía estar inerte, frío cual mármol, pero para ello necesitaba un poco más de decisión, la decisión que da cuando ves que tus sueños, los sueños que se convierten en pesadillas se convierten en realidad.
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Esta vez aquella chica de mi sueño, aquella desconocida que un día me sonrió, la había vuelto a ver, ella clavaba sus ojos en mí, me paralizó, poco a poco se me fue acercando y una dulce voz me decía que hacía mucho tiempo había soñado conmigo, y en ese sueño nos besábamos, pero de repente, le cortaba el beso, y me disculpaba por mis actos. Sin dejar que la chica acabase, rocé sus labios, y me despedí para siempre… No tenía fuerzas para seguir.

Amor Prohibido

27 julio 2007

2 Vencidos

Lo sabía muy bien, no querías verme, pero yo necesitaba verte, desde aquel primer beso no podía pensar en otra cosa que no fuesen tus labios, si antes de probarlos eran mis más profundos deseos, ahora eran mi tormento siempre que no estuviesen pegados a los míos.
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No podía soportar tanto dolor, necesitaba verte, pero ¿cómo hacercarme a ti? ¿Cómo decirle a mi novia que había besado a otra chica? ¿Que me había dado cuenta de que ya no estaba enamorado de ella? Eran muchas preguntas las que me corrompían, y apenas podía gesticular palabra.
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Una tarde vino mi novia a mi casa, me vió así y se dio cuenta de que algo iba mal, o al menos de que no era todo como antes... Me estubo un rato haciendo preguntas, y yo como podía le respondía. Pero cuando me preguntó si realmente la amaba, un escalofrío recorrió mi cuerpo, empecé a llorar y me abracé a ella. Le dije que me había besado a otra chica, y que me había dado cuenta de que no la amaba a ella.
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Ahora no era yo el que lloraba, era ella, me dijo que no importaba que el amor era así, unas veces era para toda la vida y otras no. Ella tenía muy claro que si yo no la amaba no iba a seguir piéndome amor, y viviendo una falsa. Cuando ella se fue, sinceramente, senti una extraña sensación de alivio...
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Ahora que ya estaba sin pareja, podía dirigirme a ver a mi amiga, que antes me rechazó, y, quizás solo quizás, poder recibir un beso de sus labios. Sin saber muy bien porqué decidí empezar mi busqueda en aquel lugar apartado donde me llevó, y para sorpresa mía, allí estaba ella. Alli estaba sóla. Quizás me estaba esperando, o eso fue lo que quise pensar...
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Pero no, no me estaba esperando a mi, sólo pasó por casualidad. La ví, me acerqué a ella, y ella fue la que me dio un beso, me dijo que en verdad me amaba, que en esos días después de nuestro beso no pudo olvidarme. Pero, este tan ansiado beso, me volvió a saber amargo, no podía entenderlo había sido mi deseo desde que nos despidimos aquel día, y cuando por fin lo conseguí, ¡y no me gustó!
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Me despedí de ella, y me fui, estaba hecho un mar de dudas, necesitaba tiempo para pensar...

¿Por Qué Es Tan Dificil Amar?

12 julio 2007

4 Vencidos

Siempre estabas en mi mente, no había forma de que te pudiera olvidar, pero nunca tu recuerdo fue tan duro y asesino. No sabía el motivo por el cual no te podía apartar ni un sólo instante de mis pensamientos. Pero suponía que al pasar el tiempo tu recuerdo se iría difuminando, pues otras veces ya ocurrió así.
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Mas esta vez, fue distinto, cuando había logrado borrar casi por completo tu recuerdo de mi mente, volviste a aparecer en mi vida, volviste como otras veces, con un simple "Hola". Pero esta vez fue distinto, cansado de reprimir ya mis instintos, con un gesto aparentemente improvisado, pero en realidad lo tenía muy pensado y preparado, te besé.
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Y para sorpresa mía, o al menos, para sorpresa de mis deseos más profundos, me giraste la cara con un gesto casi de desprecio, me dijiste que estaba loco, que yo tenía pareja, empezaste a gritar en la calle, yo no podía soportarlo ni un sólo instante más, hiciste añicos mi corazón, yo sólo seguí un instinto, un instinto que me corroía por dentro, y luego me corrompió por fuera.
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Allí en la calle, bajo la mirada atónita de los viandantes, me cogiste de la mano, y me guiaste hacia un lugar un poco más apartado, me preguntabas el porqué lo había hecho. Yo entre sollozos te dije que siempre había estado enamorado de ti, desde la primera vez que te vi, y que siempre que cruzábamos miradas el amor se intensificaba, pero cuando estábamos un tiempo separados, se difuminaba.
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Entones, tú dijiste que lo mejor sería que nos viésemos lo menos posible, y que en realidad hubo una época en la que yo también te gusté, pero nunca me lo dijiste. Empecé a llorar con más ímpetu, y esta vez fuiste tú quien me besó, pero no era un beso dulce, era amargo, amargo como el sabor de una despedida, cuando sabes que ya no hay posibilidad de volver...
-¿Sabes? Volví a soñar-
-con aquel número-
Al final, por seguir el sueño, perdí el sueño y la realidad...