Dejé vencer mi alma, y por fin viviré en paz... En este Dulce Rincón, con esta Pena Vencida. Adiós La Dulce Pena. Adiós El Rincón de Los Vencidos. Todo tiene un principio, un fin y un motivo por el que existir: Este Rincón ya encontró el suyo, ahora es hora de delegar en La Piel de Una Promesa.
La Piel de Una Promesa

Primer Cuatrimestre de Tercero

27 febrero 2009

8 Vencidos

Lo primero y más importante, como algun@s ya sabéis es que por fin este año le he podido decir Adiós al Primer Ciclo de Lcd. Economía (es decir, primero y segundo).

Este año, al fin, y tras tres intentos fallidos -a cual peor, todo sea dicho- he aprobado Estructura Económica Mundial, con un 6'2. El resto de notas, han sido, un 5 en Economía de la Empresa, un 9'3 en Econometría I. Ésta ha sido la nota más alta que he sacado en toda la carrera, antes la más alta era un 9 en Introducción a la Contabilidad. Desgraciadamente, tengo un 4 en Política Económica I, y misteriosamente, pues ni yo me lo creo, tengo un 6'8 en Macroeconomía Avanzada I.

Lo íncreible de Macro, es que cuando salí del examen, yo pensaba y juraba que estaba suspendo, varios ejercicios sin hacer (de 1'5 cada uno), el que más puntuaba (2'5) tenía sólo medio, y la explicación (más o menos bien) del resto. Y los otros tres, bastante mal, incluso uno totalmente inventado. Con ese panorama, ni en mis sueños podía pensar que aprobaría. Pero, he aquí las notas, el profesor se ha portado, la verdad:

1'5 1'5 1'5 1'5 2'5 1'5 TOTAL 10
0'0 1'0 0'0 1'0 2'5 1'2 TOTAL 5'7

El resto de la nota, se debe a la entrega de unos ejercicios en clase.

Aquí por último, una imagen de mi expediente, dónde están todas las notas puestas...



PD: Siento este pseudo post informativo, pero como os había subido otras veces antes mis notas, pues esta vez, también quería. Y, a su vez, pediros perdón por no visitaros tan a menudo como quisiera, pero, cada vez tengo menos tiempo... y apenas me da para leeros... pero, entre esta noche y mañana intentaré ponerme al día con vosotrs@. Sé que sabréis comprenderme. Gracias

No Volveré a Ser Vencido

19 febrero 2009

7 Vencidos

Ayer volví a cometer un error, el error más grave que cometo en mucho tiempo, y no grave por las consecuencias que pudo tenr, sino, por la desolación y la desesperanza que creo en mí. Si os lo preguntáis el error fue no ir a un Recital de Poesía de Amor, organizado por Ana Parrado y Jalid -ambos de ACPoesía; y Ana, amiga mía-.

No fui por ir a las clases, ingenuo de mí, pensar que en clase aprendería más, que en clase avanzaría mi alma... Hasta el último segundo en que entró el profesor por la puerta estube dudando en marchar, en volar, en dejar mi alma crecer... pero, idiota de mí, seguí en clase. No sin rabia y sin dolor por maldecir mi suerte, por maldecir la universidad, veinte días antes, tampoco pude ir a un recital por los exámenes, y por tener que marchar al campo

Seguí en la clase manteniendo la compustura como pude, sin derrumbarme delante de mi novia, delante del profesor, delante de los compañeros, pero, con miles de lágrimas en los ojos esperando el momento adecuado para salir. Otra vez había dejado pasar el tren, pronto, dejarán de pasar los trenes para recogerme y llevarme hasta mis sueños si ven que nunca subo. No fue hasta esa noche cuando rompí a llorar, y me desahogué, en la oscuridad de la habitación.

Pero, más tarde comprendí, que, llorar por ello no me iba a devolver la oportunidad, que tal vez hubiese sido un error no ir, o quizás fue un acierto... Y sólo os cuento esto para, de algún modo, deshacerme de ese mal recuerdo, enterrarlo en El Jardín del Olvido, y intentar aprender la lección, mientras, seguiré corriendo tras ese tren, que, si no se vuelve a parar, correré y lo adelantaré... El pasado no va a vencerme; no otra vez más.

Si alguna vez vuelvo a caer, como ayer, me levantaré, como hoy. Hace un poco de tiempo, se lo prometí a una amiga, y sobre todo, me lo prometí a mí. Hoy, no siento el dolor que sentí ayer, no me voy a dejar vencer. Me agarré a todo lo que tengo como pueda. Si no fui al recital, quizás fuera porque no quería enfrentarme a ciertos fantasmas del pasado, que no lograría vencer ayer... no sé, pero, alguna razón hay.

En La Oscuridad de La Noche

16 febrero 2009

5 Vencidos

Aquella noche sabía que sería distinto, nunca hizo lo que estaba haciendo. Era cierto que, a veces había actuado de forma similar, pero no igual. Esta vez era única, irrepetible.

Salió de su casa, hacía frío, por ello, se abrigó con una camiseta de manga corta, una larga y encima aquella sudadera negra. Los baqueros y aquella gorra marrón clara complementaban sus ropajes. Nunca se ponía gorra, pero para el frío era mejor que tuviera algo en la cabeza. En el camino iba pensando en si de verdad podría cumplir con su objetivo allí. Tal vez no fuera el lugar más apropiado. O tal vez hiciese demasiado frío y desistiera de la idea de intentarlo.

Mas, por fin, llegó. El frío apretaba y calaba hondo, más nada podía hacerlo ya desistir. Allí estaba dispuesto a escribir todo lo que aquel mágico lugar le permitiera. Aquel lugar era un pequeño parque, rodeado de carreteras por todos sus lados, pero, sin embargo, era la zona más verde de toda la ciudad. En medio, tenía un pequeño lago artificial, en el que, desde su posición, podía ver la luz de las farolas reflejarse en el agua. La luna por más que lo intentó, por más que la buscó no la logró ver.

"Si la Luna no quiere bendecirme con su luz, le otorgaré el mío" pensó para sus adentros. Se levantó de aquel banco donde permanecó sentado, se alejó de la luz de la farola que era el único resquicio de claridad que podía usar para escribir. Una vez de pie, se dirigió al lago, todo lo que la fría valla metálica le permitía. Por suerte, él siempre fue alto, y esto le permitió verse reflejado en aquellas aguas. Así, su resplandor tendría la osadía de compararse con el, aquella noche ausente, de la Luna.

Tras aquel acto, lleno de pasión, siguió actuando movido por sus instintos, se tumbó para sentir la hierba en su espalda, en su nuca. Recostado allí prosiguió buscando el haz de Luna, pero no aparecía, finalmente se dió cuenta de que sino podía disfrutar de la Luna, al menos lo haría de la suave, y fresca brisa del viento. Que no era demasiado intensa, pero con las bajas temperaturas de aquel inusual invierno parecía helar hasta el corazón más cálido. Quizás ese fuera el motivo por el que no pudo disfrutar de las voces de los niños jugando, de los jóvenes corriendo para mantenerse en forma, o tal vez, sería por la hora; pero en aquel parque no había nadie.

Solo él, tumbado en aquel parque y absorto en sus sentimientos escribiendo estas leves palabras para este Rincón, Mi Rincón, Nuestro Rincón; y soñando con un pequeño poema que cultivar en su Jardín, ese Jardín en el que la Niebla nubla la vista.

Santa Compaña

10 febrero 2009

8 Vencidos

Hace ya algunos siglos, en algún lugar, no lo recuerdo con exactitud, tan sólo sé, tan sólo cuentas las leyendas, que fue cerca de Astorga en una noche de muertos, una noche, para los no creyentes como otra cualquiera, pero, en aquellos reinos cristianos al norte de Al-Ándalus tenían fe ciega en Dios, y en las almas errantes. En la Santa Compaña, en la procesión de las ánimas para llevarse los cuerpos al otro lado.

Y fue entonces cuando ella, una joven, quizás no demasiado bella a los ojos de los demás, pero, la única que le había conseguido robar el corazón a aquel chaval. Ella había conseguido que su enamorado le escribiera los poemas más hermosos jamás escritos, y el amor entre los dos casi podía tomarse como ofrenda al amor de Dios en aquel tiempo.

Y, quizás fuera por eso, o tal vez por el devenir del destino, pero, ella, aquella noche de muertos, se adentró en el bosque. Tenía que ir al pueblo vecino a visitar a su tío, que estaba gravemente enfermo, y había solicitado su presencia días antes. Marchó, se adentró en el bosque y, tras su paso, una espesa niebla comenzaba a nacer, pronto se disolvió su silueta.

Ella le prometió volver al amanecer, él quiso acompañarla, pero ella se lo impidió. Pasaron angustiosas horas. A lo lejos se oía un caballo galopar, y relinchar, él pensó que regresaba su amada, pero, sólo era un mensajero con malas noticias. Su tío ya había fallecido, y no era necesario que ella fuera a verlo. Él entusiasmado se adentró en el bosque, cerca ya de medianoche, debía encontrarla y traerla de vuelta.

Se adentró en el bosque, con sus brazos intentaba abrirse paso entre la densa niebla. Corría y gritaba su nombre: “Rocío”, “Rocío, vuelve tú tío ya murió”, “Rocío, ¿dónde estás?”. Repetía una y otra vez, sentía que le faltaba el aliento, no podía correr, gritar y respirar allí. Fue entonces cuando la vio, allí estaba ella, esperándole desfallecida; sobre la hierba, se encontraba su cuerpo, mas sin alma ni vida. Se acabó su amor.

Al amanecer siguiente tuvo lugar la sepultura, allí en el bosque, dónde la noche antes, según los ancianos, el alma de Rocío se fue con la Santa Compaña. Desesperado, se abalanzó sobre el ataúd, ya no la volvería a ver, tan sólo había una solución: Ser víctima de la Compaña como su dama. Ante todos los presentes, se arrodilló y lo juró. En el próximo día de todos los santos, moriría para estar al fin otra vez a su lado.

Desde aquel día, pasó todo el tiempo encerrado en su hogar, inmerso en todos los recuerdos de su amor, en tantos poemas, tantos besos y tanta pasión reprimida por los ideales de la iglesia…

Tras tantas noches, la espera tuvo su fin. Llegó el día de los muertos, y salió de su casa. Se dirigió hacia el bosque. La gente al verlo pasar, se sorprendía y se lamentaban por él; no entendían que deseara morir por un amor. No llegaban a alcanzar sus corazones, él tan sólo sonreía, después de tanto tiempo estaría por toda la eternidad al lado de Rocío.

Por última vez se adentró en el bosque: “Rocío, espérame ahora estaré junto a ti”. Llegó al lugar dónde ella murió, y espero a la Santa Compaña. Ésta vez las ánimas llegaron presididas por el alma de Rocío, que se llevó a la de su amor por siempre. Nada los separará.

Quiero Vivir el Amor Igual que Tú

05 febrero 2009

12 Vencidos

No debiera costarnos amar que bastante nos cuesta la vida,
La condena de no caminar me la alivia su amor cada día.

Con esas frases comienza una canción de Lujuria, Escúchame. Algunas veces antes os he hablado sobre este grupo, y sus lucha social contra la Violencia de Género (aquí o aquí). Esta vez tambien, han tratado un tema duro; tiempo atrás, otro grupo heavy, Mägo de Oz a través de José Andrëa. Mägo no especificó demasiado, Lujuria, sí: Muchos minusválidos necesitan recurrir a la viagra para mantener una relación de pareja.

Imaginaos qué ha de ser estar en silla de ruedas, no poder mover las piernas... No es como tener un pie o una mano dormida un rato, es tener las piernas dormidas toda tu vida. No poder moverlas. A mi una vez, no hace mucho, durmiendo me desperté con el brazo derecho totalmente dormido. Y fue una sensación espantosa. El intentar moverlo y no reaccionar, hacer levantarlo y seguir allí inerte. Sólo lo pude mover cogiéndolo con el izquierdo. Esa noche fue una de las peores en mi vida, no quiero ni pensar cómo será para ellos el día a día.

Imaginaos, si ya de por sí tiene que ser duro no poder andar, más duro tiene que ser amar a tu pareja y no poderla hacer volar en tu pasión, no poder cumplir tus sueños junto a ella. Estar a su lado, viéndola en su máximo explendor, y no poder hacer nada, intentarlo, sufrir, llorar de impotencia, y qué nada sirva. Tan sólo "ella". Una pastillita, que te ayudará a hacer volar a tu pareja. Esa pastilla cuesta demasiado, es demasiado cara: para muchos de ellos es su única forma de sentir el amor, de vivir como hacemos nosotros.

Por eso, desde aquí (aunque sea de modo significativa, pero desde el corazón) me uno a ASPAYM (Asociación de Paraplégicos Y Minusválidos), para ellos la viagra debería ser suministrada por la Seguridad Social. Porque no es justo, que tengan que pagar por el amor; no es ético que hayan de pasarse toda su vida en un silla contra su voluntad, y hayan de pagar para vivir.


Para despedirme, la continuacion de la primera estrofa de Escúchame que puse arriba:

Si las piernas no quieren andar.
O los brazos no quieren moverse.
El amor impulsa el corazón, el amor es lo que me hace fuerte.

¿Qué haré cuando acabe?

03 febrero 2009

13 Vencidos

El otro día hablando con un amigo; sí, casi siempre son mis amigos, y las conversaciones que tengo con ellos los que me hacen pensar y recapacitarme muchas cosas. Esta vez, la pregunta que me hizo fue ¿qué haré cuando acabe la carrera? Que si voy bien, será el año próximo.

Al principio esa pregunta me sorprendió viniendo de él, alguien, al igual que mi novia, muy centrado en los estudios y en las salidas que este tendrá. Su filosofía, “vivir para estudiar” y cuando acaben de estudiar “vivir para trabajar”, eso sí, en uno de los mejores trabajos que haya, pues, dejaron aparcados sus sueños para ello. O tal vez sus sueños sean vivir para estudiar y trabajar.

Por esa razón, me pareció raro que me preguntara eso, quizás esperaría que le contesta que trabajar en algún banco, en algo relacionado con la contabilidad, o tal vez prepararme unas oposiciones para Hacienda, pero; a pesar de que todo ello pueda estar muy bien, pueda ser un futuro que cualquier persona, y un economista más, pues si te pasas cuatro o cinco años estudiando es para dedicarte a eso; yo no le contesté eso.

Le contesté que luchar por mis sueños. Y me arrepentí, porque, ahora también estoy luchando por mis sueños, ya que entre ellos también está acabar esta carrera que me encanta, me enamoró desde antes de entrar y por eso la estudio. Dudaba entre esta y derecho, al final me decanté por Economía, y no me arrepiento. Me encanta. Pero, a la par de esta carrera tengo otros grandes sueños, que quizás no sea tan compatible con el resto, como por ejemplo:

Escribir una novela, quizás otra distinta a la de El Rincón, o acabarla; un libro de poemas; con la carrera no tengo demasiado tiempo, pero, siempre se va haciendo algo por escribir, léase este blog y sus poemas. Y, quien dice uno, dice escribir toda la vida. Otro sueño, que hasta a mí me parece una locura es montar un ‘garito heavy’ en mi pueblo, es una ilusión que tengo desde hace mucho, sé que podría ser de “dudosa” rentabilidad, pero no me importa, por los sueños hay que luchar. Y si eso no funcionase, otro de mis sueños es dedicarme a la docencia, me ha gustado desde hace mucho, con el plus de que me dejaría bastante tiempo para cumplir el resto de mis sueños. También, seguir conociendo el metal en castellano, pero sobre todo el de mi tierra, el malagueño. Y este voy completándolo poco a poco, prácticamente todas las semanas voy conociendo nuevos grupos y mejores.

Y, es que, como un día me dijo una amiga, “Tengo ojos de soñador. Soy un soñador enamorado de sus sueños”. Aparte de estos, tengo otros muchos más, aprender a tocar la guitarra, conocer mundo… Y, por supuesto, como una vez leí en el blog de otra amiga “de mayor quiero ser feliz”, al menos tanto como ahora. Es otro de mis sueños. También como leí alguna vez, cambiar la vida a alguien, para mejor, “salvarle” la vida…

Al final, la conversación con mi amigo acabó diciéndole yo mis sueños, mis metas cuando acabase la carrera, y él a mi sin contarme lo que hará cuando acabe, pero, quedándose muy sorprendido por lo que haré cuando acabe.

Premio Corazón Bloguero

01 febrero 2009

9 Vencidos

Este premio, me llega desde "Ke Curvas Mi Vida!!!" de mi gran amiga Passion. Según ella me otorgó este premio, por que "sos más dulce que el mismísimo dulce de leche!!"

No sé que más decir, sólo darle las gracias por él, y decirle que el premio es que ella venga y disfrute con todo lo que escribo. Y que, no lo repartiré, me lo guardaré para mi solo.

Sufí: El Jardín del Olvido

28 enero 2009

8 Vencidos


Erase una vez un joven de unos veinte años, tenía una vida agradable, sin demasiados sobresaltos, sin demasiadas presiones, tan sólo, seguir cada día con sus estudios, y, algún día alcanzar sus sueños. Esos que tanto ansiaba, y que le gustaba pensar que luchaba a su manera por ellos. Pero, en realidad no luchaba demasiado, aunque tampoco los dejó nunca abandonados a su encanto. Esto es una historia muy larga que otro día será contada…

La que nos importa hoy, es la relacionada con su forma de ser, con su actitud. Este joven era un poco, bastante, vergonzoso. Casi siempre actuaba bajo la timidez, acababa actuando como a veces no quería, actuaba eligiendo su propio camino, pero no el que más deseaba, sólo el que su cobardía le permitía.

Por ello, aquel joven, siempre pensó que cometió muchos errores, o quizás fueron aciertos, sólo Allah lo sabía. Él estaba empeñado en verlos como errores. Y simplemente, se cegaba en aquellos momentos de su vida, pensaba, recapacitaba, recordaba, imaginaba, suponía… Todo, hacía de todo, pero en pasado.

Sin embargo, a pesar de todo, él sabía muy bien que todos aquellos recuerdos, aquellas sendas jamás recorridas le estaban haciendo daño, y debía olvidarlas. “Si no puedes volver a retomarlas es mejor buscar tu nuevo camino” pensaba una y otra vez. Así que decidió actuar de una vez por todas. Si quería vivir era la única solución, si quería dejar de existir tendría que hacerlo; tan sólo debía Olvidar.

Metió todos aquellos recuerdos, todas aquellas bifurcaciones de caminos, en una pequeña caja, y la abandonó en una pequeña esquina de su jardín personal, El Jardín del Olvido. Allí, permanecería la caja. Sin abrirse. Sin inmutarse, olvidándose en sí misma, olvidando todos aquellos cruces que ya jamás podrá retomar. Si no podía volver a caminar por aquellas sendas, no merecía la pena seguir recordándolas. Enterró la caja tan profunda como pudo, asegurándose de que nadie lo viera, para así,

Quizás algún día esos recuerdos del pasado, aquellas sombras le enseñarían algo, pero, para eso aún parecía quedar mucho, al menos hasta que fuese tan fuerte de espíritu como para desenterrar la caja y dejar allí aquellos viejos fantasmas. De esa forma sólo se quedaría con lo que pudiera aprender. Por eso esa cajita, permanecerá allí.

Algún tiempo atrás, también había depositado allí una parecida, pero más débil que está, más fácil de abrir, más fácil para volver a sufrir. Y un día, por la noche, cuando los fantasmas son más fuertes fue y la abrió… No le sirvió de nada, pero esta vez será distinto. La dejará hasta que sólo quede allí todo lo que pueda aprender sin fantasmas, sin “Y si”.

Sí… cómo os habéis imaginado, ese joven era, y es: La Dulce Pena.

Hoy Quiero Creer, Otra Vez

26 enero 2009

11 Vencidos



Esta noche ha sido especial, mis sueños siempre me han acompañado, pero, esta vez, han sido más reales, más inesperados, desconcertantes. Jamás pude imaginar que esto llegara a pasar, jamás pensé que soñando sabría que estaba soñando.

He soñado contigo, un sueño de amor, de nuestro amor. Pero, siempre un sueño, que a pesar de saber que al despertar no estarías a mi lado, para amarme no hubo gestos de desesperación en mi rostro, no hubo gestos de dolor, nada pudo mermar tu recuerdo. Sólo una leve sonrisa, esa que tanto deseo que alcances a ver algún día. Sonreía, por saber que, al menos en mis sueños te puedo besar.

Por lo menos en mis sueños puedo ver tu rostro, puedo sentir tu piel rozar la mía, puedo sentirte mía. Allí somos un sólo ser, pero siempre sabiendo que cuando abra los ojos, no estarás. Sabiendo, que ni siquiera eres un espejismo, tan sólo un simple sueño. Sabiendo, que al cerrarlos, allí estarás esperandome, con esa mirada angelical..

Hoy quiero creer que quizás algún día tú y yo dejemos de ser dos almas separadas; quizás, lejos de los sueños, nuestras caminos confluyan en en uno sólo, y no te alejes más de mi... Quiero creeer, que si te alejaras, el olor de tu piel me marcará el camino para estar siempre a tu lado, para seguirte más allá de los recuerdos.

Hoy quiero creer, que algún día podré estar a tu lado, que algún día podré mirarte a los ojos, y no sea una ilusión, saber que podré acariciarte sin miedo, entender, que jamás desaparecerás al abrir los ojos. Pero, más allá de simples deseos, quiero creer, con todas mis fuerzas, que existes, que estás en alguna parte de este mísero mundo. Que puedo encontrarte lejos de mis sueños, y que tú, también estás buscandome lejos de tus sueños...


Aún sin saber de ti, aún sin ver tu rostro, aún sin soñar contigo.
Aún hoy te echo de menos, aún hoy me duele el alma de amarte.
Y aún hoy quiero creer que tú me amas lejos de los sueños.

La Muerte Se Aleja

19 enero 2009

15 Vencidos

Ante todo quería agradeceros cómo os merecéis todas las palabras de apoyo que habéis dejado en el anterior post. Gracias, con vosotros este dolor es más leve.

Después, daros una buena noticia a todos, pues visto vuestro apoyo sé que será buena para todos. Mi familiar de la anterior entrada, ha vuelto a ir al médico. Y le ha dado muy buenas noticias, tiene las defensas y las plaquetas bastante altas, SE LE PUEDE REALIZAR UN TRANSPLANTE, sin los riesgos de antes. Todo puede salir bien.

La muerte no está tan cerca, y eso es un alivio para todos nosotros, para toda su familia, para él, pues a pesar de no saber que pasaría, estaba bastante mal, quizás el motivo fuese un tratamiento demasiado fuerte, aún no he podido hablar con él, ni con su padre, lo que sé me lo ha dicho mi madre, pero, es bastante, saber que está mejor.

Ahora mismo no sé que más deciros, sólo quería daros esta gran noticia en cuanto he podido.

Cancer, Maldito Seas

07 enero 2009

11 Vencidos

La relación que hubo entre los dos nunca fue más allá de lo estricto, de lo familiar, pero, tampoco fue mala. En mis recuerdos, y espero que en los tuyos también, aún quedan aquellos días, aquellas noches en aquella piscina seca jugando al tenis, en aquella era jugando al fútbol, sí, allí, dónde entre todos me disteis con el balón en la cara porque yo no quería jugar con vosotros, ya que me daba mucha fatiga al ser muy malo.

Aquellos días cuando nos perdíamos por el campo, cuando te miraba y veía al hombre que quería ser, tú, tu hermano y nuestro primo, erais mis modelos a seguir en la vida, pero, nunca os seguí, siempre fuisteis mis guías sin saberlo, nunca os lo dije, y nunca lo sabréis. Contigo quizás estuviese menos tiempo que con ellos, eras mayor, eres mayor, pero no importa, supiste guiarnos mejor.

¿Recuerdas aquel día que sacamos el tronillo por tu campo? ¿Recuerdas que dijiste que le pidiéramos al testigo de Jehová que ellos seguro que nos darían dinero? Yo sí, y aún sonrío, y sonrío más porque no nos dio. Desde aquellos días hasta hoy ha pasado mucho tiempo, tal vez catorce o quince años, en ese tiempo nos hemos visto pocas veces. Cómo se suele decir las justas, incluso podría contarlas con la mano.

Aquella vez que te golpeaste los testículos, y te visité con la abuela, que ya no está, y también nos vimos cuando ella falleció, juntos llevamos su ataúd, a pesar de tu estar malo. A pesar de tu enfermedad, quisiste colaborar a llevarla, sabes, ese día lloré de dolor, y de emoción. El dolor por perderla a ella, y la emoción por ver tu superación, por saberte ahí y que estabas bien. También estuvimos muy juntos aquella mañana, en mi cuarto, preguntándome sobre la vida, y yo, sin atreverme a preguntar por la tuya, por si removía alguna herida.

Siempre que nos vimos, lo hicimos en momentos familiares. Pero, tu padre, y tu hijo, casi todas las semanas iban a mi casa a ver a nuestra abuela, y, siempre le preguntaba por ti, por suerte, ibas bien, ibas mejorando y la enfermedad remitiendo. Hubo momentos difíciles en ella, en los que me hubiera gustado ayudar, darlo todo, dar lo que necesitabas, pero, no pude. Sin embargo, a pesar de lo que te dijeran y te doliera, ahí estuvo la familia. Ahí estuvimos contigo. Siempre apoyándote.

Ahora, esta maldita noche, esta maldita navidad, este maldito año, esta maldita entrada de año, siempre estará en mi memoria cómo el día que me dieron esta maldita mala noticia. Estabas en el hospital y te han dejado salir, tú no sabes lo que pasará, sólo algunos de nosotros, tú vivirás en la ignorancia hasta tu último día, pero, serás más feliz que los que sabemos que todo acabará cualquier día. Por eso, me gustaría verte, me gustaría estar a tu lado, pero tengo miedo, tengo miedo de ser débil, de que leas en mis ojos, de que dudes y sepas la verdad.

No quiero ser yo quién te dé la noticia, no quiero que te la dé nadie. Quiero que vivas en la ignorancia pero feliz. Yo necesitaba desahogarme, necesitaba llorar en soledad sin que nadie lo supiera, por eso escribí esto en el cuarto, porque sé que nunca lo leerás, y nadie escuchará mis llantos. No te olvidaré jamás, eso tenlo por seguro… Esta vez, más que nunca puedo decir, “por aquí todos estamos bien, luchamos por seguir como aprendimos de ti

No Podré Jamás

05 enero 2009

6 Vencidos

No podré olvidar los fantasmas del pasado, si ellos aparecen en mis sueños.

No podré dejarlos atrás si allí me piden que acabe lo empezado.

No podré vencerlos si desisto un sólo segundo,
no pararé hasta llegar al final.

Brisa de Otoño (IV)

29 diciembre 2008

9 Vencidos

-Víctor, según dicen, alma blanca.
-Alma blanca –dijo ella riéndose–,
¿entonces, te desnudas para que vea tu alma? ¿Y de paso seque tu ropa?
-Está bien, me quitaré la chaqueta. Pero para ver mi alma tendrás que indagar mucho más, no soy tan transparente como parezco…
–Víctor cada vez estaba más nervioso, Nadia, con sólo mirarle le hacía temblar, él se estaba desnudando para ella…

-¿Ah no? ¿No eres tan transparente? Permíteme que lo dude…
-¿Por qué lo dices?
-Nada, nada, por nada… pero tenías razón, no es fácil leer en tu alma si sólo te quitas la chaqueta…
–dijo Nadie dejando entrever sus deseos
–, pero, mirándote a los ojos tengo suficiente…
-¿Sí? ¿Y qué lees, guapa?
-Otro día te lo cuento… ahora prefiero cambiar de tema.


-Dime… ¿Por qué me perseguiste? ¿Siempre eres igual de impulsivo?
-¿Y tú? Acaso no acabas de meter a un desconocido en tu casa, ¿siempre eres igual de impulsiva?
–Sentenció Víctor.
-No, sólo contigo. Pensé que si estabas en mi portal era una señal que no podía desperdiciar, por eso he decidido invitarte a subir, invitarte a una copa, y quién sabe si algo más…

Víctor tragó saliva, mientras Nadia fue a otra habitación a por esa copa. Aunque, si sólo era una copa lo que le iba a traer, estaba empezando a tardar algo más de lo debido. Y, cuando ella llegó sus dudas se esfumaron, tardó más que lo que debó tardar para preparar una sola copa. Se había cambiado de ropa, y traía su pelo algo más mojado, aún más sugerente, más rojo fuego, con su mirada penetrante.

Ahora vestía una pequeña falda, unas medias negras, y una blusa abrochada en los dos últimos botones, que dejaba entrever su gran pecho. Sólo entre su pelo, que le caía por el escote, y el sujetador podrían tapar algo, la camisa no tapaba nada… Justo lo que ella quería, dejarle entrever a Víctor sus instintos, su lujuria, pero él, ensimismado con la mirada de Nadia no podía mirar a ninguna parte de su cuerpo.

Tampoco podía sostenerle la mirada, desviaba sus ojos hacia el cuerpo de ella, pero esa visión la podía mantener mucho menos tiempo, temblaba de miedo, temblada de pasión… Hacía mucho tiempo que no hacía el amor con su, ahora, ex novia, hacía mucho que no gozaba del cuerpo de una mujer en su máximo esplendor… y esta vez, todo indicaba que sería esa tarde cuando culminaría su deseo.

Nadia humedecía sus labios con la punta de la lengua, se iba acercando a Víctor…

Feliz Navidad

24 diciembre 2008

8 Vencidos

El año pasado os felicité con Cuttlas (Navidad; Año nuevo). Este año, no he podido haceros un video musical cómo Passion (por desgracia para mí, me hubiera gustado, y alivio para vosotros, ya que mi voz no es muy agradable cuando canto y no sé tocar la guitarra), pero aún así he querido personalizarlo un poco más. El jueves noche salí por Málaga, en la Plaza de La Constitución está el árbol de navidad, y pensé, ¿por qué no va a estarlo también en mi blog? Y aquí lo tenéis para todos vosotros.



Disfrutad de la Navidad y que tengáis un buen año, nos vemos en el 2009...




We Wish You A Metal Xmas And A Headbanging New Year

La Dulce Pena en El Rincón de Los Vencidos

20 diciembre 2008

11 Vencidos

El otro día hablando por Messenger con una amiga, que por suerte, conoce de mi blog. Comentando sobre las entradas, sobre la última entrada, sobre la melancolía que producía, y esos fantasmas del pasado. Pero, días antes, me preguntó si ser “La Dulce Pena” y vivir en “El Rincón de Los Vencidos” no me condicionaba a la hora de escribir.

Primeramente le dije que no, en El Rincón escribía lo que me quería cuando me quería, no le ponía trabas a las historias, poemas, reflexiones… pero, ¿es esa la realidad? ¿O escribo con cierta melancolía y tristeza en los textos? Porque aquí, no escribo lo mismo que escribo en Grandes Odiseas y Momentos, ni siquiera lo que escribo en Las Mayoralas. Pero, claro, se puede pensar que esos son para “sus entradas específicas” y este para otras más generales, pero siempre con ese rasgo de tristeza, y con ese toque de esperanza que sólo tienen los soñadores.

Ella me hizo plantearme muchas cosas, cuando empecé en esto de los blogs, hace ya varios años, no tenía ni nick, ni dominio. Y, cómo sabéis, los elegí por casualidad gracias a la música (el nick y el primer blog por Mägo de Oz, y éste por Siddharta), en aquel entonces, no existía El Rincón, sino, Soy El Desterrado -si cabe con una dirección aún más derrotista-. Pero, escribía poco, y gracias al apoyo de unos amigos, nació El Rincón. Al principio no escribía sobre temas tristes, sino, sobre pequeñas reflexiones, llamémoslas, filosóficas.

El Rincón sólo era un blog, y La Dulce Pena, un nick cualquiera. Pero, supongo, que poco a poco, con el paso del tiempo, fui interiorizando a esa Dulce Pena, viviendo y sintiéndome como un Vencido, solitario en su Rincón… poco a poco, esas entradas y ese sentimiento empezó a nacer en mí (Hoy no tengo fuerzas; ¿Y por qué no?; hasta mi primera novelilla, El chico que dudaba).

Incluso, cada vez más, a mi mente venían algunos fantasmas del pasado… Volver atrás; Hubiera o hubiese; y tantos otros que no quiero recordar…

Quizás mi amiga tuviera razón y La Dulce Pena se hubiera interiorizado en mí más de lo debido, quizás, El Rincón estaba destinado a las entradas tristes y melancólicas, pero, otra cosa que me dijo, era que he de luchar por acabar con todos esos fantasmas del pasado, por vivir el presente, por elegir mi camino día a día, sin preguntarme qué hubiera pasado si hubiese elegido el otro. Ahora, lucharé por este presente, derrotaré todos esos fantasmas, y por fin viviré en paz…


En este Dulce Rincón, con esta Pena Vencida.