Dejé vencer mi alma, y por fin viviré en paz... En este Dulce Rincón, con esta Pena Vencida. Adiós La Dulce Pena. Adiós El Rincón de Los Vencidos. Todo tiene un principio, un fin y un motivo por el que existir: Este Rincón ya encontró el suyo, ahora es hora de delegar en La Piel de Una Promesa.
La Piel de Una Promesa

Recuerdos del Pasado

19 diciembre 2007

Aún recuerdo como empezó mi primer día de facultad, allí un montón de desconocidos encerrados entre cuatro paredes esperando que aquella profesora dijera las primeras palabras, que nos diera la "Bienvenida", y que nos explicara su asignaturam en aquel caso, Matemáticas Para Economistas I. Pero además de todo aquello, nos dijo que en el Departamento (una palabra nueva para mí en aquella época, pero que ahora es parte de mi vocabulario habitual), habían decidido mandarnos libros de lectura, para subir la nota.

Los libros elegidos fueron los siguientes:
-De J. L. Borges: El Aleph, y Ficciones
-De G. Martínez (desconodico para mí): Los Crímenes de Oxford
Pasó el tiempo, y las cosas en la facultad no me iban del todo bien, y menos en matématicas -apenas había podido lograr 1 punto de 2 en los exámenes parciales, y las derivadas (cosa fundamental) no eran mi fuerte-, así que un día como otro cualquiera decidí mandarle un mail a Mercedes, para que me recomendara algún libro de esos tres, que en un principio creía censurables.

Ella fue clara y concisa, Los Crímenes de Oxford, así que ese día salí de mi casa con más dinero del que solía llevar a Málaga, y me dispuse a compar el citado libro. Llegué a la librería con ciertas dudas de si lo encontaría, al final, allí estaba, en edición de bolsilo -mejor más económico, pensé (hoy me hubiera gustado preguntar por la edición normal, puede que algún día lo haga)-. Así que cogí el libro, y volví hacia la universidad, la portada no era del todo llamativa, el título con letras mayúsculas de color naranja, y debajo, "El asesinato como acertijo", y como imagen de fondo, dos hombres hablando. Por detrás, un resumen algo más llamativo.

Recuerdo, que el libro me lo leí en aquella navidad, bastante deprisa, pero algunas veces tenía que hacer esfuerzos sobrehumanos por dejar de leer, y centrarme un poco en los estudios. Cuando acabé de leerlo, cerré el libro cuidadosamente, y me puse a pensar, a reflexionar sobre el mismo. Luego, días más tarde, hice una segunda lectura más rapida, y viva, para resumirla y hacer el trabajo para Matemáticas, y que me subieran el punto, pero eso ya no me importaba, el libro me había fascinado, me había trasformado.

Recuerdo especialmente aquella frase: "Es difícil saber hasta donde llegaría uno por su hijo" o con esta otra: “Hice algo terrible”, “Por favor, por favor, necesito que me ayudes, papá”. Y sobre todo, aquel, "papá".

Este año, en Octubre, estaba un día en la hemorteca, leyendo los períodicos, y hubo un artículo que me llamó la atención, era sobre Guillermo Martínez, había sacado otro libro al mercado "La Muerte Lenta de Luciana B" -del que ya os he hablado otras veces-. Corriendo el día siguiente bajé hasta el centro, necesitaba comprármelo, y esta vez no la edición de bolsillo, sino la normal. Esta vez, al igual que con el libro anterior, tenía que hacer esfuerzos sobrehumanos para dejar de leer.

Guillermo Martínez dijo algo así como, "Mi objetivo es que el libro se lea de una sentada", pero yo no era capaz, una parte de mí quería llegar al final, pero otra, no, otra quería mantenerse inmerso en ese mundo, esa cúpula apartada del mundo exterior... pero al final pudo más la primera parte que me arrastraba a leer, y me lo acabé, pero no de una sentada, aunque no me hubiera importado...

Cuando me acabé el libro actué como con el anterior, como con Los Crímenes de Oxford, lo cerré y lo deposité -en la misma mesa que la primera vez- cuidadosamente. Y reflexioné, todo volvía a resolverse en el último capítulo, y el epílogo para cerrar pequeñas brechas, aún abiertas, pero cerrarlas con ambigüedad, sin cerrar las hipótesis que cada uno se había hecho con él libro, y los personajes...


Y ahora, después de recordar todo esto, me pregunto en la soledad de mi habitación, podré conseguir algún día una novela que haga sentir, al menos a mí, una millonésima parte de lo que siento cuando leo a G. Martínez...espero que sí... espero que sí.

11 Vencidos:

EnLaOscuridadDeLaNoche dijo...

Me los apunto...
Más besos.

La Dulce Pena dijo...

De verdad, EnLaOscuridad, merecen la pena...

Bss

Hippie !!! dijo...

:)
Que bonito el destino, como suavemente me ha conducido hasta este blog.
Que bonito que te guste leer... a mi me gusta poder sentir todo lo que leo y escribo.
Tendre que conseguir el libro que tu dices, y tal vez a ti te agrade leer "EL TUNEL", de Sabato.
Este libro tambien lo lei para mi instituto de ensenianza, y a diferencia de todos los libros que la proffresora habia dicho anteriormente, este libro me gusto. Es para aquellas personas que saben ver las cosas diferentes... pues, el margen de la hoja es el mas lindo, porque puedes dibujar o hacer lo que tu quieras, el resto de la hoja obedece a la profesora.

LA llama PERDIDA dijo...

increibles libros los que te trasladan a un mundo paralelo, los que te encierran en su cúpula y te apartan del mundo...gracias por tu visita ;-) quedas invitadísimo a seguir visitando la ciudad de las olas (aunque aviso que estoy en crisis creativa, vital y demás familia)

El Ángel del Dulce Dolor dijo...

Pues yo me apunto dos libros, aparte de La Muerte Lenta de Luciana B, que ya me lo tenía apuntado: Los Crímenes de Oxford (a ver si me la leo antes de ver la peli, jeje) y la tuya, por supuesto, que seguro que lo consigues.

La Dulce Pena dijo...

Hippie, buscaré tu libro y te contaré...

Llama, no digas eso, yo me paso, que se ve que no estás en tal crisis que tú dices...

Gracias a las dos por pasarse (supongo que sois chicas).. jeje

ADD, pillátelos que merecen la pena, estoy seguro de que te gustan..

GabySar dijo...

A mi me acaba de suceder algo parecido cuando leía este post, primero lo abrí para ver si habías dejado algo nuevo, ví que era demasiado extenso y que yo tenía demasiado calor para leerlo, pero me pareció descortés de mi parte no hacerlo, así que empecé mi lectura.. y a medida que avanzaba me iba atrayendo cada vez más tu relato.. es increíble.. cosas del destino!
Obviamente ya he apuntado los nombres de los libros, aprovecharé estas vacaciones para ver si los consigo y los leeré.

Saludos de GabySar

Luna Carmesi dijo...

Vaya...
Me has dejado...
No conocia ni la novela ni al autor.
Ya tengo otra asignatura pendiente...

Luna Carmesi dijo...

(offtopic)
Creo recordar que te gusta el mundo de los ilustradores de la fantasia como Luis Royo.
Voy a intentar poner una entrada en mi blog sobre un ilustrador ilustre e historico... antes de que acabe el año.
Besos.

Adise dijo...

Seguramente, sobre todo si tienes la suerte de encontrarte con lectores como los que se encuentra G. Martínez ;)

Un beso.

La Dulce Pena dijo...

Muchas gracias por tus palabras GabySar... me alegro de que te haya "atrapado"...

JAJA, Luna Carmesí, yo tampoco lo conocía hace dos años, y ahora me encanta!! jaja
Y sí, recuerdas bien, pero por mí no tengas prisa en poner la entrada antes de que acabe el año, ya que con toda previsió, no lo podré ver hasta después de reyes...

Adise, esperemos que sí...jeje

Muchas gracias a las tres, y besos!