Dejé vencer mi alma, y por fin viviré en paz... En este Dulce Rincón, con esta Pena Vencida. Adiós La Dulce Pena. Adiós El Rincón de Los Vencidos. Todo tiene un principio, un fin y un motivo por el que existir: Este Rincón ya encontró el suyo, ahora es hora de delegar en La Piel de Una Promesa.
La Piel de Una Promesa

¿Hasta Dónde Llegar?

16 diciembre 2007

¿Hasta dónde serías capaz de llegar por amor? ¿Qué harías si lo hubieras dado todo y por un instante sintieras que todo eso no sirvió para nada? ¿Qué pasaría si te hubieras despojado de tus alas? ¿Cómo te sentirías si no pudieses volver atrás?

Hace mucho tiempo atrás, dónde la mente duerme y nada es real, existía un reino habitado por ángeles, y algunos humanos. Entre ellos, no había distinción, sólo unas alas blancas que poseían los ángeles y que les permitía volar. Además, tenían una única regla, ambas razas no podían amarse, no podían estar juntos.

Entre todos los ángeles femeninos sobresalía una hermosa joven, de tez pálida, cabellos oscuros, y ojos verdes. Y entre los humanos, un joven bondadoso, y algo mujeriego. Cómo no es de extrañar, el amor surgió entre los dos seres, un amor que durante mucho tiempo mantuvieron oculto.

Algunas veces estuvieron muy cerca de que los descubrieran, y si ello ocurriera, su muerte. Una vez estuvieron tan cerca, que decidieron acabar con aquella relación, la relación de un amor prohibido. Ella, no podía aceptarlo, y al día siguiente después de romper la relación, bajó hasta la orilla del acantilado.

Allí se deshizo un instante de sus ropas, y agarró su ala derecha, se secó una lágrima con la mano derecha, y con la izquierda, junto a toda su fuerza, tiró del ala hacia abajo. No pudo evitar gritar de dolor, pero al ver que había conseguido arrancársela, sonrió. Luego, entre sollozos, y recordando el dolor, hizo lo propio con el ala izquierda, que pudo ver cómo se la llevaba el viento.

Aún con lágrimas en la cara, pero la alegría en su corazón, porque ya no era un ángel, ahora era como los humanos, no tenía alas que lo distinguieran, volvió a la aldea, pero, aquellas leves lágrimas, se tornaron, en lágrimas más grandes, si cabe, que cuando se despojó de sus alas. Su amado, por el que había renunciado a su raza, a su antigua existencia, ahora estaba junto a otra chica, una humana de verdad.

Ella había renunciado a todo por él, y él simplemente había renunciado a ella para seguir al lado de otra.


¿Qué harías tú si fueras ella? ¿Qué harías tú si hubieras renunciado a todo?

7 Vencidos:

GabySar dijo...

"Es preferible haber amado y haber perdido a su amor que no haber amado o perdido nunca"

Es mejor quedarnos con lo bueno que vivimos y no pensar en todo lo que hemos resignado, es el unico modo de seguir la vida.. sino ya todo esta perdido, ya no existe un sentido, ya no quedan motivos.

Todo es parte de la vida.. SUFRIR tambien.

Saludos de GabySar.

La Dulce Pena dijo...

Que razón llevas GabySar... es mejor quedárse con lo bueno...

Besos

venus dijo...

estoy de acuerdo con gabysar....
es mejor no vivir con la pregunta como hubiera sido? o el y si?


besos

María (Luna) dijo...

Hola Josemy:

¿Qué tal? Pues la verdad es una historia muy, muy triste.

Sinceramente no sé que haría, pero quizás no me hubiera quitado las alas, por la esperiencias que he tenido en el amor.
ç
Si me lo hubieran hecho cuando fue el primer amor...Quizás hubiera intentado cosérmelas ¿Eso vale?

Ja,ja, Besos mi dulce pena.

La Dulce Pena dijo...

Venus, la verdad es que sí es mejor vivir así, nos ahorraríamos mucho sufrimiento...

María (Luna), claro que hubiera valido cosértelas, ¿pero te hubiera servido a ti?

Ya sé que es triste, pero es lo que sentía cuando la escribí, tristeza por cometer un error (pero no de ese tipo...)

Bss

EnLaOscuridadDeLaNoche dijo...

Sentir que has desperdiciado tu tiempo (porque en esos momentos es lo que sientes), que has renunciado a cosas, que has hecho sacrificios por otra persona que te vuelve la espalda con tanta facilidad es duro, muy duro... pero has de levantar la cabeza y seguir adelante, y sobre todo no guardar rencor, porque el rencor ensucia el alma, le roba su luz...
No puedes volver a ser ángel, pero sí un estupendo ser humano con alma de ángel :-)
Un besazo

La Dulce Pena dijo...

Cielo, parece que tú hallas vivido algo parecido, espero que no halla sido así, y sólo sea la gran imaginación (que sé que tienes...)

Me quedo con tu última frase:
"No puedes volver a ser ángel, pero sí un estupendo ser humano con alma de ángel"

PD: La historia es ficticia...