Dejé vencer mi alma, y por fin viviré en paz... En este Dulce Rincón, con esta Pena Vencida. Adiós La Dulce Pena. Adiós El Rincón de Los Vencidos. Todo tiene un principio, un fin y un motivo por el que existir: Este Rincón ya encontró el suyo, ahora es hora de delegar en La Piel de Una Promesa.
La Piel de Una Promesa

¿Todo Está en Su Lugar?

15 agosto 2008

Antes de marchar de allí, le preguntó al camarero si en aquel lugar había algún hostal dónde poder alojarse por un tiempo indeterminado, pues, según le dijo, no era un turista, sino un inmigrante, en busca de una nueva vida mejor para él y los suyos, necesitaba un trabajo, y quería buscarlo allí, por eso necesitaba dormir. El camarero, le explicó que sí, y le dijo, que no era muy común que por allí vinieran inmigrantes a buscar trabajo, pero, que si tenía suerte algo encontraría. Moisés sólo puedo sonreír con una sonrisa ladeada, y con una pena en su corazón.

Esa pena de saber, que ya jamás volvería a encontrar a su amor, de saberse perdido para siempre, de crear una nueva vida a base de mentiras, y recuerdos no vividos. Salió de la posada, y le pagó lo que le prometió a los chicos, pensando que, quizás, en su vida pasada él también tuviera un hijo de esa edad, con lágrimas en los ojos, le dio unas cuantas pesetas más a cada uno, diciéndole que se lo dieran a sus padres, y se portaran muy bien con ellos.

Uno de aquellos niños empezó a llorar, entre sollozos el chico intentaba explicarle que su padre había muerto unas semanas atrás, y su madre, se estaba gastando sus pocos ahorros recorriendo pueblos mientras buscaba un trabajo. Aquel niño pequeño y su madre desvalida le llegaron al corazón, por eso, se metió la mano en el bolsillo, sacó un billete de 500 pesetas, y le dijo al chico que los guardara muy bien, y cuando viera a su madre que se los diera, si le preguntaba, que le dijera que lo había ganado cuidando a un caballo.

El pobre niño con toda su inocencia aceptó el dinero, a pesar de que la madre le había dicho que no hablara con extraños, pero, por alguna razón, se sentía bien al lado de aquel hombre. Mientras ellos dos disfrutaban de la escueta compañía del otro, el grande del pequeño y el pequeño del grande, vino la madre del otro chico y se lo llevó, cuando este le dijo a la madre que aquel señor le había dado 15 pesetas, la madre dijo que se las devolviese, Moisés que escuchó la conversación, le dijo a la madre de aquel niño que se las había dado él, porque había cuidado de su caballo. Y que no tenía importancia, la madre, quizás por la escasez de dinero en aquello época, o por su propia codicia le dijo gracias a Moisés, y se fue con las quince pesetas y su hijo.

Cuando Moisés quedó sólo con el niño, le preguntó cómo se llamaba, y este, le dijo que Moisés cómo su padre, entonces, él sonrió y le dijo que también era Moisés. Según le dijo el pequeño, aún quedaba un poco para que llegase su madre, pues, en aquellos días estaba trabajando en el campo, pero, no pensaba quedarse mucho tiempo allí. Para armonizar la espera, Moisés, subió al pequeño Moisés al caballo, y sujetando las riendas le dio unas cuantas vueltas por aquella calle. Pensando en cómo estaría su posible hijo, su mujer de sueños, cómo y dónde estaría su familia.

-Moisés, Moisés… Vida mía, cuánto te he echado de menos.
Esas fueron las palabras que oyó a sus espaldas. Sí, era la voz de Raquel de eso no había duda, era ella, la había encontrado… Pero, la voz del niño le arrebató de aquel sueño, este llamaba a su madre, diciéndole lo divertido que era aquel caballo tan grande, y lo bien que se había portado aquel señor con él, y su amigo. Cuando Moisés se dio la vuelta, no pudo reconocer a la mujer que tenía enfrente.

5 Vencidos:

Marju dijo...

otra novela corta....espero no nos dejes con las ganas del final otra vez....espero la segunda parte...y sobre la tercera parte de Restos de Ensueño..pues te ofresco mi ayuda y la terminamos entre los dos jajaja....n_n..eso sonó raro plop!

La Dulce Pena dijo...

jaja, marju, esta está ya a punto de acabar, tiene muchas partes a sus espaldas...

Y para restos de ensueño, pues, venga, ayuda.. jaja, a ver qué sale... XD

Besos

Marju dijo...

jajaja...pues ya aqui estoy, diga usted q hacemos?..por donde empezamos?,como lo hacemos?,donde nos vemos? jajaja
ya ves q tengo muchas preguntas aún jajaja....
tu dime estoy en tus manos...n_n

Marju dijo...

espero q esto no se quede solo en palabras yo t ofrecia mi ayuda de verdd jajaja n_n
arriba la ilucion!!...XD

La Dulce Pena dijo...

Marju... uhmmm... estás en mis manos... bueno, pues la siguiente entrada ya la he publicado, que la tenía casi escrita. Pero, a partir de ahora sí necesito tu ayuda. Cuando la escribí sólo iba a ser una, o como mucho dos.. Pero, ya que te has ofrecido, haremos algo más... como esta (Perdido), así que ve pensando cómo puede continuar... ¿no? Ya que te ofreciste de verdad, te tomo la palabra...

Bss