Dejé vencer mi alma, y por fin viviré en paz... En este Dulce Rincón, con esta Pena Vencida. Adiós La Dulce Pena. Adiós El Rincón de Los Vencidos. Todo tiene un principio, un fin y un motivo por el que existir: Este Rincón ya encontró el suyo, ahora es hora de delegar en La Piel de Una Promesa.
La Piel de Una Promesa

Sensaciones

23 marzo 2008

Hace un par de días, os comentaba que escribiría sobre esta pregunta: “¿Cómo explicar una sensación que sólo la sientes tú?”. Bien es cierto, que podría haberla considerado como una Pregunta Vencida, como tantas otras que me hago, y os he hecho. Pero, quizás, no sea del todo correcto, alguno/a recordará la entrada de “Quimera y Belerofonte”, para el que no la recuerde, o no caiga en el parecido. Aquella entrada surgió a raíz del nick del Messenger de Xío, esta surge gracias a Yoli. Ambas compañeras de facultad, y sin saberlo inspiradoras de entradas. Por eso, he decidió hacerla más extensa.

Antes de nada, tendría que definir lo que es una sensación para mí, y a partir de ahí intentar refutar, o reforzar esa interrogación (hoy estoy en plan filosófico-lógico). Una sensación, es algo que sientes, algo que notas dentro de tu ser… todos hemos sentido frío, hemos sentido calor, alegría, pena, tristeza… soledad… Son sentimientos, sensaciones que nos conmueven, o de alguna forma marcan nuestras actuaciones en ciertos momentos. Pero, todos sabemos explicarla porque “hay una regla general que nos dice cómo son”.

Y con esto quiero decir, si alguien, tiene un brazo ardiendo, sabe –o debería saber– que tiene calor, y no frío. Y en el futuro le dolerán esas heridas. El dolor es otra sensación, que aparentemente es “sensible a ser sentida”. Si por ejemplo, le das un codazo a la pared con todas tus fuerzas, con mucha suerte, sólo sentirás un leve dolor. Pero ese dolor, ese leve dolor, ¿es el mismo que puedo sentir yo si le doy con todas mis fuerzas? Es lógico pensar que no, porque, tal vez, nuestras fuerzas, y por tanto los golpes sean distintos.

¿Pero, y si los golpes fuesen con la misma intensidad? ¿Quién sentiría más dolor? Posiblemente, el que estuviera más débil, pero entonces, ¿hemos sentido los dos la misma sensación? ¿Es posible explicar lo que cada uno hemos sentido? Quiero creer que no, o al menos, no sin entrar en relativismos. Yo he sentido dolor, y tú también, pero ambos diríamos que hemos sentido dolor, pero tendríamos que matizar mucho más para saber quién sintió más, estas matizaciones, pueden ser difusas, y hasta imposibles de “dibujar”.

Por eso, quiero pensar que es posible expresar sensaciones, sentimientos que sólo tú sientes, porque, cada sensación nos afecta de forma distinta a cada persona, a cada ser. Es decir, yo puedo estar enamorado de alguien, y ese alguien de mí, pero, será distinto ese amor. Por ejemplo, tendría que existir una palabra para expresar mi amor por esa persona, suponiendo que el mío fuese mayor, para así evitar entrar en relativismos. A su vez, cómo sé que lo que siento por esa persona es amor, y no odio… ¿Cómo sé que he llegado a amarla?

Para despedirme, con más dudas que antes, pues, en el fondo no estoy seguro de que podamos definir sensaciones que “supuestamente” sienten el resto de las personas, y mucho menos, uno sólo. Me temo, que otra vez, me he quedado en las ambigüedades, y no he sido capaz de definir la idea principal… Pero, en el fondo quiero creer que es posible definirla, aunque, sé que es casi imposible. Antes de irme demasiado de tema, para despedirme una frase del Final Fantasy VIII (que espero que no esté repetida):

“Nadie nos enseña a amar, pero sin embargo, nos enamoramos”

3 Vencidos:

F.J. Medina Fdez dijo...

Sabemos que estamos enamorados y no odiando, porque lo sentimos... Porque los nombres de los sentimientos sólo son convenciones, términos necesarios para la leal comunicación entre congéneres. El hecho propio, de que sintamos cuanto menos de forma parecida, es lo que propicia poder realizar traducciones a diferentes idiomas de diversos sentimientos...

Estoy totalmente de acuerdo contigo, todos sabemos lo que sentimos, pero nadie sabe cómo lo sienten los demás. Y yendo más allá, me atrevería a decir, que la individualidad inherente a cualquier ser humano, se extiende más allá de lo palpable... También a los sentimientos...

carlota dijo...

No creo que lo importante sea llegar a una conclusión... lo importante es la reflexión, y supongo que saber que cada uno siente de manera diferente, en mayor o menor medida, pero sentir es lo que importa. Un abrazo.

La Dulce Pena dijo...

F.J. Medina, quizás tengas razón en que lo sentimos, pero el nombre que le damos es totalmente aleatorio, eso no me lo podrás negar...

Me quedo con la frase de la individualidad, la verdad es que no había pensado en eso, pero tienes razón. Somos distintos al resto tanto en lo físico, como en lo psíquico, incluyendo los sentimientos...

Carlota, sentir significa estar vivo, y al fin y al cabo, eso es lo que todos queremos, no? Sentirnos vivos... y si podemos, sentirnos amados...

Bss, y Saludos