Dejé vencer mi alma, y por fin viviré en paz... En este Dulce Rincón, con esta Pena Vencida. Adiós La Dulce Pena. Adiós El Rincón de Los Vencidos. Todo tiene un principio, un fin y un motivo por el que existir: Este Rincón ya encontró el suyo, ahora es hora de delegar en La Piel de Una Promesa.
La Piel de Una Promesa

Cuento: Por Ellos

12 marzo 2008

Había una vez un joven que vivía feliz y en paz con su familia, y estaba rodeado de gente que lo quería. Tenía muchos buenos amigos y gente en la que confiar. Tenía una joven y bonita novia con la que un día decidió casarse. Al cabo de un año de casados nace su primer hijo. Este joven era cada vez más feliz con su familia. Pero tampoco perdió el contacto ni el amor con sus padres y sus amigos.

Un día, la mujer cogió el coche para llevar al niño a un partido de fútbol que jugaba en un campo lejano, con tan mala suerte de que un conductor borracho se saltó un semáforo cuando ella pasaba y choco con su coche mortalmente. Murieron la madre, el hijo, y el conductor del otro coche.

El joven decidió encerrarse en su casa los siguientes días para meditar. A los tres dias del accidente, su padre va caminando en plena noche, y un par de delincuentes le paran en un solitario parque, y le propinan una paliza para robarle un triste reloj y una cartera vacía. El padre muere por culpa de la paliza en el hospital a las pocas horas de esta.

Cuando parecía que nada peor podía pasar para el joven, en el entierro de su padre, la madre, por culpa de la tristeza, el cansancio y el calor, muere de muerte natural. Era increíble. En pocos días, las cuatro personas que más había querido en su vida habían muerto. El joven se dedicó durante días a pensar en que postura adoptar ante este repentino cambio de vida. Este, aún lleno de tristeza , tomó una decisión bien madura.

Cuando estuvo convencido salió a la calle, pero no salió triste, como se lo esperaban los vecinos, sino que salió radiante de alegría y felicidad. Saludaba a todo el mundo con una gran sonrisa, pronto empezó a salir por las noches de marcha y a aparentar la libertad de un adolescente.

Al principio algunos vecinos se sentían agradables con su forma de actuar y lo defendían frente a aquellos que lo criticaban, pero poco a poco estos fueron cambiando de opinión y los defensores del joven fueron disminuyendo en número y en fuerza. Se empezó a criticarlo cada vez con más frecuencia y estos rumores aumentaban su dureza día tras día. El boca a boca se iba propagando rápidamente con rumores cómo que la muerte de los familiares lo habían vuelto loco, que consumía drogas, que visitaba mujeres de pago o que hacia ritos satánicos. Pero al joven estos rumores no le importaban demasiado y seguía con su vida.

Preocupado por lo que se contaba en la calle un viejo amigo de este decidió visitarle personalmente a su propia casa para comprobar con sus propios ojos la veracidad de los comentarios. Entró en su casa y los dos viejos amigos se sentaron en frente de una chimenea apagada como tantas veces lo hicieron en antaño.

-Hace tiempo que no hablamos, amigo. Cuéntame, ¿cómo te va la vida.-dijo el huésped.
La verdad, francamente bien. Hace poco conocí a una muchacha de un pueblo cercano, es muy bella e inteligente, pienso pedirle matrimonio.
-¡¡¿¿Cómo???!!!!..............- se alteró el amigo-¿ Cómo piensas en casarte tan pronto?, es más, ¿cómo piensas ni siquiera en mujeres?, no hace ni cuarenta días que murieron tu mujer y tu hijo- explotó definitivamente- es verdad lo que dicen , te se ha ido la cabeza, ¡no tienes respeto por nadie! . Sales por la noche hasta altas horas......... ¿Por qué no los recuerdas...? parece que celebres su muerte en vez de sentirla....

Amigo, escúchame- dijo calmado el dueño de la casa- ¿tú quieres a tu mujer?
-Por encima de todo.
Me supongo, que querrás LO MEJOR para ella............. ¿es cierto? .
-Sí, es cierto.
Tú nos conocías bien a los dos. Recuerdas lo mucho que la quería........ ¿verdad? .
-Sí, lo recuerdo, la amabas más que a tu vida.
Recuerdas a mis padres y a mi hijo....... ¿ verdad ?.
-Claro, los respetabas y amabas como nadie lo ha hecho.
Entonces........... ¿por qué dudas que ellos también me quieran a mí.......... ?


Tenemos que tener en cuenta de que cuando una persona muere, lo último que querría es que su propia muerte sea un lastre que le impida ser feliz a las personas que ama y le han amado, y que deja en la tierra. Hay que RECORDAR CON UNA SONRISA Y NO CON UNA LÁGRIMA, en sus recuerdos tiene que haber múltiples colores y no un vestido de luto, tenemos que recordarlo en nuestro interior y no en días señalados en un calendario para llevarle un ramo de flores que no olerá y encender una vela que no le iluminará, tenemos que hablar bien de él en vida y callar en su despedida, tenemos que respetar su vida y no su muerte, tenemos que aprender a decir “TE QUIERO” y también a decir “TE QUISE”,......ellos nos querían......y si nos querían, querían lo mejor para nosotros, que seamos felices...tenemos que ser felices,........pero sobre todo, tenemos que SER FELICES POR ELLOS

4 Vencidos:

La Dulce Pena dijo...

Bueno, este pequeño gran cuento, es obra de un amigo, y compañero de desventuras, Rafael R. O., lo he colgado sin su consentimiento, espero que no el importe. Y espero que os guste...

carlota dijo...

Me ha gustado mucho, felicita a Rafael. Y efectivamente, preocupémonos de nuestra gente en vida, de decirles cada día lo que los queremos, y después, a seguir viviendo.

PIER BIONNIVELLS dijo...

Dulce.. que historia.. majo..
Pobre hombre! se queda sin familia en un abrir y cerrar de ojos..

Ya se lo que nos quieres decir con estas lineas... pero a mi personalmente si me doleria en el alma la muerte de un ser querido.. creo que todo debe tener un proceso de recuperaci�n.. debemos llerarlos y lamentar su perdida.. quiz�s no.. con una pena inmenza.. pero si con un respeto merecido..

El tiempo es el �nico aliado que tenemos para recuperar fuerzas y hacer que el dolor se quite de nuestros corazones..

Se que el cielo es muy grande y que nuestros muertos estaran rodeados de angeles.. y felices..pero los que nos quedamos en la tierra no siempre lo vemos asi...

un abrazo majo.. buen post como siempre...

La Dulce Pena dijo...

Carlota, yo lo felicito de tu parte no te preocupes... Y sí, lo que no hagas en vida en muerte será tarde...

Pier, yo, sinceramente, estoy contigo, decirlo es muy fácil, pero hacerlo no tanto, existe ese proceso de recuperación, esos momentos en los que todo te recuerda a el/ella/ellos/ellas; y es muy difícil actuar en esos momentos...

Precioso el último párrafo...

Besos, y Abrazos