Dejé vencer mi alma, y por fin viviré en paz... En este Dulce Rincón, con esta Pena Vencida. Adiós La Dulce Pena. Adiós El Rincón de Los Vencidos. Todo tiene un principio, un fin y un motivo por el que existir: Este Rincón ya encontró el suyo, ahora es hora de delegar en La Piel de Una Promesa.
La Piel de Una Promesa

Va Por Ti

19 febrero 2008


Siddharta, Todo Nada, Derechos reservados.


Esta entrada va dedicada a una chicha, y en cierto modo, también para mí. No diré su nombre, ni quién es, por mantener su anonimato. Si ella quiern, que lo diga… Y, pedir perdón de antemano, por si las canciones le recuerdan malos momentos, si alguien quiere la letra de alguna, que lo diga.

A veces la vida por diversas causas, no nos trata tan bien como desearíamos, nos encontramos con malas rachas en nuestra vida personal… y el mundo se nos viene encima, no sabemos qué hacer, estamos perdidos. Otras veces, somos nosotros los que cometemos esos errores, los que nos llevamos a una extraña encrucijada en la que no podemos ver un final claro, no sabemos cómo actuar.

Pero, en todos esos momentos es cuando necesitamos un apoyo, un apoyo que a veces no está, y otras no sabemos verlo. Pero ese apoyo siempre que esté es de mucha importancia, nos ayuda a salir de esos pozos del alma, nos coge de la mano, y nos la aprieta, hace que nos sintamos vivos, que volvamos a sentirnos. A pesar de la importancia de ese apoyo, no es algo único para poder salir, todos tenemos esa fuerza interior, que pocas veces sabemos aprovechar. Pero como dice Mägo de Oz, “Cuando no puedes más y tus fuerzas ves marchar, hay algo mágico en ti que te da alas para seguir”. Pero tenemos que aprovecharla como sea.

A mí, personalmente me gusta ser ese apoyo, me gusta ayudar a las personas que me importan. Y si son personas que no conozco me resulta mucho más fácil, no sé porqué. Me resulta más cómodo hablar con esas personas e intentar apoyarlas si sé que no me conocen, si sé que es difícil que me vean a diario, y escribiendo. Es algo raro, pero, soy así. Esas personas a las que intento ayudar, han vivido más experiencias, saben más de la vida, pero yo lo intento, y a veces creo conseguirlo. En mi mente muchas veces ronda una frase, tal que así: “Si sé que he ayudado a alguien, mi existencia no habrá sido en vano”. A mí, ya me han ayudado un puñado de buenos amigos, ahora es hora de que yo ayude.

Aunque no siempre pensé así, sé que esto puede parecer infantil, y de hecho lo es. Algunos de vosotros habréis oído hablar sobre la saga Final Fantasy (aunque sea en este blog). Pues bien, en concreto, en el FF VIII, el protagonista es una persona bastante antipática, que no quiere basarse en el apoyo de los demás, y mucho menos escuchar los problemas ajenos. Yo muchas veces, quise ser así, pero me he dado cuenta de que no puedo aunque quiera. Esto me lleva a la siguiente infantilidad (jeje), en el FF IX, el personaje es más humanista, le gusta ayudar sin importarle las consecuencias. Esto se demuestra en dos frases:

¿Cómo voy a abandonar a alguien si puedo salvarle la vida?
¿Se necesita una razón para ayudar a alguien?



Sólo queda decir, gracias por compartir todo aquello conmigo, y no quiero que te vayas nunca…

6 Vencidos:

F.J. Medina Fdez dijo...

A menudo, en el mundo de la medicina en el cual me muevo a diario, veo como los familiares y personas más allegadas a los cirujanos, no son operadas por los propios... Desde mi punto de vista como hijo, yo pensaría, "¿Quién mejor que yo para operar a mi madre?", pero la experiencia me ha hecho ver que como médico, no estaría preparado para afrontar las vicisitudes de una intervención con la mente lo suficientemente fría...
Todo esto viene al hilo, de que creo que el hecho de que no exista implicación emocional con una persona, es lo que hace que sea más fácil ayudarla...

La Dulce Pena dijo...

FJ, la verdad es que tienes razón... si me pongo en situación, yo tampoco sería capaz de operar a un familiar... Influirían muchos sentimientos, que me horrorizarían...

Puedes que tengas razón, pero, siempre, quieras o no, hay una cierta implicación, y más en este caso... no sé la verdad...

carlota dijo...

Desde luego me parece muy loable tu afan de ayudar a quien lo necesite. Quizás sea más fácil cuando no te conocen, porque es como empezar de cero con una persona, mostrando todo lo mejor de tí, no sé. De todos modos, estupendo. Un beso.

La Dulce Pena dijo...

Gracias por tus palabras Carlota. Me gusta mucho eso que has dicho.. quizás sea por eso.. no sé...

bss

Hoy, por suerte, he vuelto a hablar con ella, y me ha dicho que está mucho mejor, yo con eso ya tengo suficiente...jeje

La Dama de Cristal dijo...

Solo puedo decirte que al leerlo dibujaste una sonrisa en mis labios y en mis ojos una lágrima de alegría... es tan hermoso... las canciones están hermosas... sos una persona maravillosa... un increíble ser humano... tan entregado, tan comprometido a ayudar a quien lo necesite... pocas son las personas que quedan así en este mundo... sos valioso mi dulce amigo... me salvaste de abandonar... de abandonarme.

Mi eterna gratitud.

Besos!!!

P.D me encantó la canción El mismo lugar.

La Dulce Pena dijo...

Dama, no me canso de decirte, que el que tiene que dar las gracias soy yo, soy por por permitir que te ayude, por contarme tu vida, tu historia... Muchas gracias.

Muchas gracias po tus alagos, cada día me pongo más ruborizado.... jeje. Me alegro haberte salvado...

PD: A mí esa canción es de las que más me gustan... Bss