Dejé vencer mi alma, y por fin viviré en paz... En este Dulce Rincón, con esta Pena Vencida. Adiós La Dulce Pena. Adiós El Rincón de Los Vencidos. Todo tiene un principio, un fin y un motivo por el que existir: Este Rincón ya encontró el suyo, ahora es hora de delegar en La Piel de Una Promesa.
La Piel de Una Promesa

Sufí: Dos Esclavos

09 noviembre 2007

Una vez el sultán iba cabalgando por las calles de Estambul, rodeado de cortesanos y soldados. Todos los habitantes de la ciudad habían salido de sus casas para verle. Al pasar, todo el mundo le hacía una reverencia. Todos menos un derviche arapiento.

El sultán detuvo la procesión e hizo que trajeran al derviche ante él. Exigió saber por qué no se había inclinado como los demás.

El derviche contestó: "Que toda esa gente se incline ante ti significa que todos ellos anhelan lo que tú tienes - dinero, poder, posición social -. Gracias a Dios esas cosas ya no significan nada para mí. Así pues, ¿por qué habría de inclinarme ante ti, si tengo dos esclavos que son tus señores?.

La muchedumbre contuvo la respiración y el sultán se puso blanco de cólera. "¿Qué quieres decir?", gritó.

"Mis dos esclavos que son tus maestros son la ira y la codicia", dijo el derviche tranquilamente, mirando al sultán fijamente a los ojos. Dándose cuenta de que lo que había escuchado era cierto, el sultán se inclinó ante el derviche.

3 Vencidos:

La Dulce Pena dijo...

El link, lo saqué del blog de María (Luna).

Para los que no lo sepan, aquí, abajo del blog, en Más Vencidos, 7 Días, 7 Razones.

Adise dijo...

Uuhh, hay que tener un par para enfrentarse a los superiores, pero que a gusto se queda uno cuando lo hace...

Un besito!

La Dulce Pena dijo...

Un BUEN par diría yo... y la verdad que sí, se queda uno en la gloria..

Bss